
El diseño de interiores en España entra en una nueva era, marcada por la búsqueda de espacios más cálidos, humanos y conectados con la naturaleza, según coinciden expertos y profesionales del sector. Las tendencias que dominarán los hogares españoles este año representan un giro respecto a la frialdad y minimalismo que caracterizó la última década.
“La gente busca que su hogar no solo sea funcional, sino que también transmita confort, personalidad y bienestar”, señala Silvia Trigueros, reconocida interiorista española. “Se valora la autenticidad, los materiales naturales y las formas orgánicas que se sienten acogedoras y cercanas”, añade.
Colores y materiales: vuelta a la tierra
Los tonos tierra, como terracota, arena, ocre y verdes profundos, reemplazan gradualmente a los blancos y grises neutros que dominaron los interiores durante años. Estos colores se combinan con materiales naturales: madera con veta visible, piedra rugosa, barro cocido y fibras artesanales se imponen para crear ambientes que transmiten calidez y textura.
“La paleta de colores de 2026 no busca imponer, sino envolver”, explica Javier Muñoz, diseñador de interiores con sede en Barcelona. “Es un estilo que invita a quedarse, a relajarse y a sentir el hogar como un refugio frente al ritmo acelerado de la vida moderna”.
Formas orgánicas y muebles con alma
Las líneas rectas y austeras dejan paso a curvas suaves y estructuras orgánicas, tanto en muebles como en elementos arquitectónicos. Sofás, sillas y mesas adoptan formas fluidas que evocan suavidad y movimiento, mientras que las piezas artesanales cobran protagonismo, aportando historias y carácter a cada estancia.
“Cada vez se busca que los objetos no sean solo funcionales, sino que cuenten algo, que tengan historia”, subraya Trigueros. “La artesanía y la producción local regresan con fuerza, en un mercado saturado de productos genéricos”.
Multifuncionalidad y bienestar: el hogar como centro de vida
El hogar de 2026 está diseñado para adaptarse a la vida moderna, combinando descanso, trabajo y ocio sin sacrificar estilo. Espacios versátiles, muebles modulables y rincones dedicados al bienestar personal —como zonas de lectura o meditación— reflejan la creciente importancia del equilibrio entre funcionalidad y confort emocional.
“Después de años de teletrabajo y vida digital, los españoles quieren que su casa sea un refugio y un lugar que favorezca su bienestar integral”, comenta Muñoz.
Sostenibilidad y conciencia ecológica
El diseño sostenible es otra característica que marca la pauta: el uso de materiales ecológicos, procesos responsables y mobiliario duradero se ha convertido en un requisito más que en una opción. La combinación de sostenibilidad y estética no solo responde a la conciencia ambiental, sino que también aporta calidad y longevidad al espacio.