
España cuenta con más de 15 millones de mascotas registradas y cada vez más familias consideran a perros y gatos como un miembro más del hogar. Esta realidad está transformando las preferencias de compra y alquiler de vivienda.
La demanda de inmuebles pet friendly no deja de crecer. Los compradores buscan viviendas con mayor luminosidad, espacios exteriores, proximidad a zonas verdes y características que faciliten la convivencia con animales de compañía.
Según los especialistas del sector, las viviendas que reúnen estas condiciones cuentan con una ventaja competitiva frente a otros inmuebles similares, especialmente entre familias jóvenes y propietarios de mascotas. La adaptación de los hogares a esta nueva realidad se ha convertido en una de las tendencias residenciales con mayor crecimiento en los últimos años.